
Hay actividades que terminan cuando se recogen las mesas. Y hay otras que dejan conversaciones, nuevos nombres, recetas compartidas y muchas ganas de repetir. El Encuentro Intercultural de Amusco, organizado por el Centro de Desarrollo Rural Carrión y Ucieza, desde el programa Comunidades Inclusivas, fue una de esas jornadas que demuestran que la convivencia se construye compartiendo tiempo, historias y experiencias.
En esta ocasión contamos con la participación de cinco mujeres vecinas del municipio, con raíces en Paraguay, Irlanda, Bulgaria y Colombia. Cinco historias de vida muy diferentes que tienen algo en común: han elegido Amusco para desarrollar su proyecto de vida.
Algunas llevan 35 años formando parte del pueblo; otras llegaron hace 15 años, 3 años o 2 años, y una de ellas está construyendo actualmente su vivienda para comenzar una nueva etapa aquí. Cada una llegó por un camino distinto: algunas porque sus parejas son de Amusco y otras buscando nuevas oportunidades y una mejor calidad de vida. Hoy todas forman parte del día a día del municipio, trabajan, participan en la comunidad y contribuyen a hacer del pueblo un lugar más diverso y acogedor.





Durante la jornada compartieron con los vecinos y vecinas mucho más que platos tradicionales. Nos hablaron de su infancia, de sus países de origen, de sus costumbres, de los idiomas que forman parte de sus vidas y de cómo ha sido su proceso hasta sentirse en casa. Todas coincidían en un mismo deseo: vivir tranquilas, sentirse acogidas, participar en la vida del pueblo y seguir construyendo comunidad junto a sus vecinos y vecinas.
El encuentro fue una auténtica celebración de la convivencia. Hubo degustación de platos típicos, conversaciones, risas, aprendizaje, colaboración entre generaciones y una gran implicación de toda la comunidad. Los niños y niñas ayudaron durante la actividad, colaboraron en diferentes momentos de la jornada y, además, fueron los encargados de diseñar los carteles que anunciaban cada uno de los países participantes, aportando su creatividad e ilusión al encuentro.


Uno de los grandes protagonistas fue, sin duda, la gastronomía. Los platos preparados por las participantes conquistaron a todas las personas asistentes y permitieron viajar a través de los sabores de cada cultura. Para que este patrimonio no se pierda, todas las recetas han quedado recogidas en un Libro de Recetas del Pueblo, disponible para consultar en el Centro de Día. Un libro abierto que esperamos siga creciendo con nuevas aportaciones de vecinos y vecinas, convirtiéndose en un reflejo de la riqueza cultural que existe en Amusco.
La respuesta del público fue inmejorable. Muchas personas nos trasladaron frases que resumen perfectamente el ambiente vivido: «¿Para cuándo la siguiente?», «Nosotras también queremos hacer algo así.», «De estas cosas podemos repetir». Ese entusiasmo demuestra que existen ganas de participar, de conocerse mejor y de seguir creando espacios donde todas las personas tengan cabida.
La jornada contó también con la presencia de representantes del Ayuntamiento, que pudieron comprobar de primera mano cómo este tipo de iniciativas generan participación, fortalecen las relaciones entre la ciudadanía y crean nuevas oportunidades para seguir impulsando actividades comunitarias.
Desde el programa Comunidades Inclusivas creemos que la inclusión comienza cuando las personas tienen la oportunidad de conocerse. Por eso, todas las actividades que organizamos son gratuitas y abiertas a toda la población, con el objetivo de seguir construyendo pueblos más participativos, acogedores y cohesionados.
A continuación compartimos el vídeo resumen del encuentro, que recoge algunos de los momentos más especiales de la jornada.

Gracias a las cinco mujeres que hicieron posible este encuentro, a todas las personas que participaron, al Ayuntamiento por acompañarnos y a cada vecino y vecina que, con su curiosidad, su tiempo y sus ganas de compartir, demostraron que la diversidad es una de las mayores riquezas de nuestros pueblos.
Porque cuando las personas se conocen, dejan de ser diferentes para convertirse simplemente en vecinas.
El proyecto de innovación social «Comunidades inclusivas: soluciones innovadoras de cuidado y apoyo en el medio rural» es una operación del Ministerio de Trabajo y Economía Social en el marco del Programa estatal de Fondo Social Europeo Plus (FSE+) Inclusión social, garantía infantil y juvenil y lucha contra la pobreza, impulsado por COCEDER y cofinanciado por la Unión Europea, Junta de Castilla y León – Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades y Fundación “la Caixa”.


